La adhesión a la vacunación en trabajadores de la salud es del 95%
El presidente Alberto Fernández monitoreó desde la Residencia de Olivos el comienzo de la campaña nacional de vacunación contra el coronavirus, en contacto con gobernadores y miembros de su gabinete.Fuentes oficiales informaron a Télam que Fernández dialogó desde Olivos con el ministro de Salud, Ginés González García, y con la secretaria de Acceso a la Salud, Carla Vizzotti, para interiorizarse sobre los detalles de los operativos.Del mismo modo, mantuvo reuniones de trabajo con el jefe de Gabinete, en las primeras horas de la mañana y esta tarde, luego de que Santiago Cafiero regresó del partido de Almirante Brown, donde reemplazó al jefe de Estado en un acto.Gobernadores de todas las provincias celebraron públicamente desde temprano el inicio del plan nacional de vacunación contra el coronavirus, enfocado en primer término al personal de salud, y coincidieron en que es «un día histórico» porque permite renovar la «esperanza» para combatir la pandemia de Covid-19.En contacto con funcionarios nacionales, varios de los gobernadores y el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, reportaron que en sus distritos «hay niveles de adhesión de más del 95 por ciento entre el personal de salud» a la aplicación de la vacuna rusa.»Están muy contentos, entusiasmados. Lo que dicen es que no cuaja esa realidad con lo que se ve en la televisión. Hay una cosa muy fuerte en los medios en contra de la vacuna, y en la sociedad se ve esperanza. Nuestra relación con la gente está en el hecho de vacunar, está en el territorio, en cada ciudad. Si los medios quieren reflejar otra cosa, nosotros no podemos hacer nada. Ayudaría mucho que den tranquilidad”, señaló a esta agencia un alto funcionario nacional.En diálogo con Télam, miembros del Gabinete aceptaron que existe «preocupación» por los festejos por la llegada del año nuevo y también «por el estado emocional» de la sociedad».Es por eso, dijeron, que desde el discurso público no se apeló a restricciones, sino a la «responsabilidad individual».»Entendemos que fue y es un año muy duro», dijeron los funcionarios.En otro orden, ratificaron la voluntad de firmar un acuerdo con Pfizer, hoy en suspenso por los requisitos que pide la farmacéutica estadounidense.“Estamos en eso todavía. La empresa tiene requisitos de los cuales no se mueve, y nosotros tenemos que cumplir con la ley. No podemos contratar nada por afuera de la ley. Ellos hasta ahora piden requisitos que están por afuera de la ley», argumentaron cerca del Presidente.