Está desplazándose hacia Nicaragua, Honduras y El Salvador, con vientos máximos sostenidos de más de 250 kilómetros por hora.
El huracán Iota se ha intensificado este 16 de noviembre y ha alcanzado la máxima categoría, 5, a su paso hacia Centroamérica, donde puede causar «vientos catastróficos, una marejada ciclónica que amenaza vidas y lluvia torrencial», ha informado el Centro Nacional de Huracanes de EE.UU. (NHC, por sus siglas en inglés).Ha señalado, además, que el ciclón está desplazándose hacia Nicaragua, Honduras y El Salvador a una velocidad de 14 kilómetros por hora, con vientos máximos sostenidos de más de 250 km/h.Category 5 Hurricane #Iota is getting closer to Nicaragua. Hurricane-force winds should begin in a few hours, with landfall expected this evening. This is a life-threatening situation and please heed the advice of local officials. More on Iota at https://t.co/tW4KeFW0gBpic.twitter.com/8LRbA5illL— National Hurricane Center (@NHC_Atlantic) November 16, 2020″Se espera que Iota siga siendo un huracán de categoría catastrófica 5 cuando se acerque a la costa de Nicaragua. Se esperan vientos extremos y una marejada ciclónica que amenaza vidas a lo largo de partes de la costa en el noreste de Nicaragua», reza un mensaje del NHC, agregando que las lluvias también pueden provocar peligrosas inundaciones repentinas en algunas partes de Centroamérica.Según la clasificación del organismo, un fenómeno de categoría 5 puede provocar «daños catastróficos», como destrucción de viviendas, mientras que la caída de árboles y postes de electricidad amenaza con «aislar las áreas residenciales». «Cortes de electricidad continuarán durante semanas hasta posiblemente meses. La mayor parte del área será inhabitable durante semanas o meses», señaló el Centro.Recientemente, Centroamérica fue afectada por el paso de la tormenta tropical Eta, que dejó al menos un centenar de fallecidos tras fuertes inundaciones, deslizamientos y cuantiosos daños materiales en varios países de la región. El pasado 9 de noviembre el fenómeno climático tocó tierra en el sur del estado de Florida, acompañado de intensas precipitaciones y peligrosas marejadas ciclónicas.