Investigadores llevan años advirtiendo sobre una posible catástrofe en las costas de Yemen.
Frente a la costa de Yemen, en el mar Rojo, se encuentra un decrépito petrolero de 45 años, el FSO Safer, con un millón de barriles de crudo en su interior. La mayoría de las veces, los derrames de petróleo ocurren por sorpresa, pero, en este caso, los investigadores llevan mucho tiempo advirtiendo sobre una posible catástrofe. Un nuevo estudio de un equipo internacional de científicos, publicado en Frontiers in Marine Science, asegura que el barco está en su etapa final de decadencia y que en cualquier momento puede hundirse si no se toman medidas urgentes.Sin embargo, la solución del problema no es tan simple. De acuerdo con expertos, los rebeldes hutíes controlan el acceso al petrolero desde el año 2015 y en repetidas ocasiones se han negado a las solicitudes de la ONU para abordar el barco y hacer reparaciones.El estudio advierte que, si el barco, que pertenecía a la Corporación de Petróleo y Gas de Yemen, se hunde o hay un derrame de petróleo de esa magnitud, las consecuencias serían «devastadoras» para los millones de personas de los países del mar Rojo.»El aire que respiran, los alimentos que obtienen del mar y la desalinización del agua están en riesgo inmediato», señalan los investigadores.Por otra parte, uno de los arrecifes de coral más saludables del mundo se encuentra en el norte del mar Rojo, en el golfo de Aqaba, el cual se vería gravemente comprometido.Halo de esperanzaSegún reporta The New York Times, citando al secretario general adjunto de Asuntos Humanitarios y coordinador del Socorro de Emergencia de las Naciones Unidas, Mark Lowcock, los rebeldes hutíes finalmente acordaron por escrito permitir que la ONU inspeccione y repare el petrolero, lo que se espera tenga lugar en las próximas semanas. No obstante, Lowcock mantiene cierto escepticismo, ya que, en agosto del 2019, los hutíes habían llegado a un acuerdo similar con la ONU, pero finalmente cambiaron de opinión.